Algo No Iba Bien
Public Domain
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Cuando Jeffrey volvió a saludar a su peludo amigo, no sólo se dio cuenta de que el can seguía creciendo, sino que además parecía tener mucha menos energía que antes. No era el perro que conocía.
Buttons dejó de saludar con entusiasmo o de coger el correo y llevarlo a sus dueños. Se limitaba a sentarse en el césped y a mirarlo perezosamente. Algo no iba bien.
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